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viernes, 16 de julio de 2010

Callao: Quejas por trabajos en Plaza Grau para circulación del eléctrico (1904)

El domingo 22 de mayo de 1904, el diario El Comercio publicó una carta enviada por un vecino del primer puerto, protestando por los trabajos que se realizaban en la Plaza Grau para poner en circulación el tranvía eléctrico llamado Ferrocarril Eléctrico Lima-Callao, que se inauguraría dos meses después.

Sobre la Plaza Grau

"Antiguamente  esta plaza se denominaba Plazuela de la Victoria. Luego, el 22 de abril de 1857, por Decreto Municipal se le dio el nombre de Plaza Constitución. Finalmente se le cambia al nombre de Plaza Grau, en homenaje al héroe del Combate de Angamos, inaugurada en 1892, por Nicolás de Piérola, en ese entonces, Presidente de La República. En dicha plaza se levanta el monumento de Miguel Grau Seminario. Rodean la plaza el Muelle Dársena y la Capitanía de Puerto. También se observa el antiguo Faro del Callao."

CURVA DEL ELECTRICO MUTILA PLAZA GRAU


Un vecino que se interesa por el ornato de la ciudad, justamente indignado nos dirige la esquela que en seguida insertamos:


Sr. Corresponsal de El Comercio.

No creo que sea posible que se le permita á la empresa del ferrocarril eléctrico hacer lo que llamaríamos una mutilación en el jardín que rodea al Monumento Grau.

La curva que se está trabajando en esa plaza, frente a la estación del inglés va a cortar casi por completo un ángulo de la vereda del citado jardín, y para el libre tráfico de los carros eléctricos tendrán que desaparecer dos guardacantones de piedra labrada, un farol de alumbrado público y por último un hermoso ficus, el que, con sus compañeros forman parte en el adorno del jardín que circunda al monumento.

Quedará además la acera horriblemente tronchada, y todo esto sin urgente necesidad, pues hay espacio suficiente á mi modo de ver y creo que al de cualquiera, para evitar esto, prolongando un poco más la recta de la linea que viene bajando por la calle del Muelle y formar la curva en un punto que de ninguna manera embarazará la línea del ferrocarril, pasando á muy conveniente distancia de la correspondiente acera de la plaza y sus árboles.

Aún es tiempo de evitar una atrocidad.

Callao, mayo 20 de 1904.

Un vecino.




El viernes 27 de mayo de 1904, en su edición matutina, el diario El Comercio publica un artículo referente a la curva en cuestión, que respalda los alegatos de la empresa Ferrocarril Eléctrico Lima-Callao:

Los técnicos han declarado que no es conveniente dar más radio a la curva del eléctrico que va á destrozar un pedazo de la acerca de la plaza Grau; y aunque esa conveniencia parece derivarse únicamente de los intereses encontrados que allí existen, hay que felicitarse de que el incidente se haya resuelto pronto, dejando á la empresa en libertad de continuar los trabajos interrumpidos trabajos.

Esa curva y otras imperfecciones que se han venido notando en la construcción del ferrocarril eléctrico, no pueden ser remediadas en armonía con el deseo general, porque en su debido tiempo la municipalidad no ejerció la vigilancia necesaria, dejando hacer, sin exigir antes el detalle de los trabajos que se iban á emprender.

Si así se hubiera procedido, se habría con tiempo solicitado del gobierno reconsiderar el amplio permiso que concedió á la empresa del eléctrico para tender su línea y llevar adelante los trabajos como mejor le viniera en gana, pero aquella omisión, cuyas consecuencias se están palpando, no puede ahora subsanarse sin herir los intereses de la empresa, amparados con una resolución suprema.

Más vale pues, dejar las cosas como están y no seguir poniendo obstáculos á la pronta terminación de la obra y su entrega al tráfico público.

Después, cuando se trate de hacer refecciones en la línea, puede la municipalidad exigir que ellas se hagan siguiendo un plan general uniforme.


Callao: Plaza Grau. Vecino inconforme acerca de los trabajos para la circulación del tranvía eléctrico. Postal obtenida del website Lima de ayer.

Esta es una fotografía del Archivo Courret de la Plaza Constitución (Callao) en el año 1888 que luego cambiaría de nombre a Plaza Grau. Allí se aprecia el ángulo de la vereda que desaparecería con los trabajos para la circulación del tranvía eléctrico en 1904.

jueves, 15 de julio de 2010

Callao: Empresa del tranvía eléctrico debe concluir trabajos en las calles para recibir cortejo fúnebre de Manuel Candamo (1904)

El lunes 9 de mayo de 1904 el diario El Comercio en su edición de la tarde publicaba una nota con relación a la Empresa del Ferrocarril Eléctrico de Lima-Callao y al contratista que realizaba trabajos de construcción en esos momentos, para que en dos días cerraran las zanjas, a fin de recibir en procesión el féretro del señor Manuel Candamo, Presidente de la República.

Manuel Candamo nació en Lima el 14 de julio de 1841, hijo de Pedro Gonzáles de Cándamo y de Manuela Iriarte Lopez-Aliaga. En el año 1856 culminó sus estudios en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe en el centro de Lima. En 1876 es elegido alcalde de Lima como candidato del Partido Civil y en 1881 se enfrentó a las tropas chilenas como soldado de reserva defendiendo la ciudad de Lima, siendo luego apresado y enviado a Chile. En 1883 regresa al Perú y es elegido Senador de la República en 1886.

En 1895 secunda la revolución cívico-demócrata y asume la presidencia de la Junta de Gobierno.

En 1903 después de ejercer la senaduría por Lambayeque, triunfa en las elecciones presidenciales. Aquí un extracto de su mensaje a la nación ante el Congreso el 11 de setiembre de 1903:
"[...] En el curso de esos ocho años el país ha adelantado notablemente; se han realizado en todo orden importantes reformas; las instituciones militares han recibido grandes mejoras y el Ejército poco deja que desear en cuanto a instrucción y disciplina, y nada en cuanto al noble y elevado espíritu de que está poseído; en las rentas fiscales se ha operado un movimiento de incremento sucesivo; la producción nacional y el comercio exterior han aumentado; se han establecido nuevas industrias y desarrollado las preexistentes; y, en general, la nación ha reportado los beneficios consiguientes a un régimen político de libertad y eficaces garantías, de labor útil y moralidad administrativa.

El nuevo Gobierno conservará y proseguirá la obra de sus dos antecesores; y confía en que el Congreso no le negará el concurso necesario para ello. No se presenta ante el país con programa fascinador, ni pretende inspirar seductoras esperanzas; pero sí declara que en ningún caso se desviará de la senda trazada por la ley y que sus medidas no se inspirarán sino en consideraciones de bien público."
Manuel Candamo Iriarte (1841 - 1904)

En el año 2008, salió publicado un libro "El Perú en la Intimidad. Epistolario de Manuel Candamo 1873 - 1904" de José de la Puente Brunke y José de la Puente Candamo (sus descendientes), que recoge casi cuatrocientas cartas, la mayoría enviadas desde su exilio en Chile a su esposa Teresa Álvarez Calderón. Este documento escrito en la intimidad, sin censura ni recorte de ningún tipo, permite conocer mejor a este gran hombre que con sinceridad, franqueza describe la realidad del Perú. En una de sus cartas escrita en 1882 afirma con pesimismo:
"De algún tiempo a esta parte están pasando cosas en el Perú que manifiestan una falta de juicio, una falta de espíritu nacional, un desconocimiento de los verdaderos intereses públicos, unas ambiciones tan estúpidas, unos egoísmos tan repugnantes y tanta miseria y bellaquería, que es cosa de desesperar por completo y de renegar de nuestra nacionalidad".
Muchas de sus cartas se refieren también a la enfermedad incurable de su último hijo, José Manuel, que fallece lamentablemente cuando él regresa al Perú.

Al poco tiempo de asumir la presidencia, el cáncer que padecía causó estragos en su salud, por ello viajó convaleciente a Arequipa, donde finalmente murió el 7 de mayo de 1904 a las 7 y 45 de la mañana.

Cuando se escribió la nota periodística (9 de mayo de 1904) se pretendía organizar debidamente la ceremonia fúnebre por ello se exigía culminar los trabajos que se realizaban en esos momentos en las calles del puerto. Así se reunieron varias comisiones de las sociedades humanitarias y cuerpos de bomberos en el local de la Municipalidad del Callao, estableciendo el programa para recibir los restos del presidente Manuel Candamo, presidiendo la reunión el señor Francisco Valdivieso, miembro prominente del partido civil.

Una vez llegados los restos al puerto y cumpliéndose la ceremonia, el cortejo fúnebre partió hacia Lima, donde finalmente fue sepultado en el cementerio Presbítero Maestro.



CALLAO
EL TRAFICO

Se ha notificado a la empresa del tranvía eléctrico y al contratista de la colocación de los tubos para el agua, que en el plazo de 48 horas deje expedito el tráfico en las plazuelas próximas al muelle de guerra por donde pasará la procesión fúnebre con los restos del excelentísimo señor Candamo.

El plazo concedido vence el miércoles a las 12 del día.

Capilla Ardiente en Arequipa del Presidente Manuel Candamo. Fotografía de Maximiliano T. Vargas publicada en el diario El Comercio.

El cortejo fúnebre en la Plaza Grau. Traslación de los restos de Manuel Candamo en el Callao. Fotografía publicada en el diario El Comercio el 13 de mayo de 1904.

miércoles, 14 de julio de 2010

Chorrillos: Tranvía eléctrico casi se incendia en Avenida José Olaya (1904)

El sábado 30 de abril de 1904 el diario El Comercio publicó una nota acerca de un incidente sucedido en la noche del día anterior, con el troley de un carro eléctrico y uno de los postes de la Calle del Tren, actual avenida José Olaya.



ACCIDENTE EN EL ELECTRICO

Anoche, á las 8 y 30, al pasar por la calle del Tren, en Chorrillos, ante un cambio del tranvía eléctrico, el troley tropezó con el pescante del poste núm. 440 produciendo una llamarada.

Este incidente causó la alarma entre los pasajeros del mencionado carro, pero todo no pasó de un ligero susto.

Postal de Chorrillos. Calle del Tren con vista al Hotel. En esta calle el trolley del tranvía se cruzó con el pescante de uno de los postes en la noche del viernes 29 de abril de 1904.  Imagen tomada del website Lima de Ayer.

martes, 13 de julio de 2010

Mariano Ignacio Prado invita a periodistas a las pruebas del tranvía eléctrico Lima-Callao (1904)

El 7 de mayo de 1904 el diario El Comercio en su edición de la tarde relataba el paseo de sus reporteros en el tranvía eléctrico que circulaba en fase de prueba,  acompañados del doctor Mariano Ignacio Prado y Ugarteche, gerente de la compañía.  Cabe anotar que el 5 de mayo de 1904 se había realizado la primera prueba del tranvía eléctrico en el Callao y al siguiente día la segunda prueba, siempre desde la estación de La Legua.

Mariano Ignacio Prado Ugarteche nació en Lima en el año 1870, fue uno de los once hijos del general Mariano Ignacio Prado Ochoa y de María Magdalena Ugarteche Gutiérrez.  Su padre, Mariano Ignacio Prado Ochoa fue presidente de la República en tres oportunidades y su hermano Manuel Prado Ugarteche presidente del Perú en dos períodos.  Otro de sus hermanos, Javier Prado Ugarteche, nacido un año después, fue un eminente historiador, filósofo y abogado peruano, teniendo ambos, diferentes cátedras en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su hermano menor Jorge Prado Ugarteche fue primer ministro en 1933.

Marino Ignacio Prado Ugarteche (1870 - 1946)

Mariano Ignacio estudió en el colegio de los Jesuitas, siendo luego presidente de la primera asociación de exalumnos. Ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se graduó en 1888 con la tesis "Nuñez de Arce como poeta lírico" en la Facultad de Letras.  En 1889 para su graduación de Bachiller en la Facultad de Jurisprudencia presenta la tesis "Interdicción de los enajenados" y en 1894,  adquiere el título de doctor con la tesis "El tipo criminal", obra que se publicaría y fuera discutida en los principales circulos intelectuales europeos, aportando a la teoría científica acerca del delincuente nato y el ocasional. 

A los 26 años ya era catedrático de Historia Crítica del Perú y en 1898 obtenía la cátedra de Derecho Penal, llegando a ser Decano de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  Manuel M. Salazar de la Facultad de Letras en la ceremonia de clausura del año 1900 elogia la cátedra de Mariano Ignacio:
"Casi todos los directores y profesores de los más acreditados colegios se han formado en nuestra Facultad, así como es revelador el hecho de que algunos catedráticos de otras facultades hayan pasado por la de Letras, para ir después a introducir trascendentales reformas en los cursos que enseñan, como sucede con el laborioso é inteligente doctor don Mariano Ignacio Prado y Ugarteche que ha creado, puede decirse, la enseñanza moderna del Derecho Penal en nuestra Facultad de Jurisprudencia [...] ."
Como economista y político el doctor Prado se distinguió en el Parlamento como Diputado por Lima en el período 1905 a 1911, sus discursos, debates acerca del crédito y temas laborales son impresionantes. Fue elegido Presidente de las Comisiones de Presupuesto, de Hacienda y de Legislación. En una ocasión se debatía el empréstito de tres millones de libras esterlinas destinado a la construcción del ferrocarril a Ucayali y el doctor Prado defendió el plan económico del gobierno magistralmente, de quienes estaban en contra del endeudamiento:
"Por eso es evidente, también, que sólo se puede haber sostenido de una manera teórica el principio; como regla de economía social, de que los empréstitos en sí mismos son un mal. 
Yo tendría que invocar los dogmas económicos determinando que los elementos fundamentales de la riqueza son el capital y el trabajo; que cuando los individuos y los pueblos necesitan capital para desarrollar el trabajo; cuando esa inversión representa una inversión fundada y reproductiva; cuando ella no va á establecer el desequilibrio económico en sus finanzas; cuando la responsabilidad que contraen está dentro de la capacidad financiera del deudor, el uso del crédito constituye un elemento indiscutible de progreso en principio: en esta forma, los empréstitos realizan una verdadera necesidad económica, los empréstitos representan, sí, un bien, un supremo bien para los pueblos. (Aplausos.)"
Mariano Ignacio Prado y Ugarteche en sesión en el Parlamento del día 2 de marzo de 1906
En el campo empresarial es artífice del progreso industrial de fines del siglo XIX y de las primeras décadas del siglo XX, considerándose una de las figuras más importantes del llamado "Imperio Prado". En 1898 fue socio de la Fábrica de Tejidos Santa Catalina y al considerar la renovación del activo fijo que usaba electricidad, incursiona en la actividad eléctrica, organizando la Sociedad de Alumbrado Eléctrico Santa Rosa, de la que fue director. En 1899 fue uno de los fundadores del Banco Popular. En 1906 constituyó las Empresas Eléctricas Asociadas.

Precisamente en el momento de la nota (mayo de 1904) el doctor Prado contaba con 34 años de edad, era ya gerente de la Empresa del Ferrocarril Eléctrico Lima y Callao y lucía tal como se observa en la fotografía. En ese año fundaría la Compañía de Seguros Popular y nacería su tercer hijo Gustavo María Cirilo Prado-Heudebert. Don Mariano Ignacio Prado Ugarteche se había casado a los 29 años con María Fausta Heudebert González, con quien tuvo cinco hijos, todos ellos nacidos entre 1900 y 1911. 

Finalmente, el 25 de marzo de 1946 a los 76 años de edad muere este distinguido personaje, que fue uno de los empresarios más importantes de comienzos del siglo XX y amante de la riqueza cultural e histórica del Perú.


EN EL ELECTRICO

Esta mañana el doctor Mariano Ignacio Prado y Ugarteche tuvo la amabilidad de invitarnos á dar un paseo en uno de los carros del tranvía eléctrico que había llegado hasta la primera cuadra de la calle de Lima.

A las once y once minutos nos encontramos en el carro que en el acto se puso en movimiento al mover nosotros la palanca.

Cinco minutos después pasábamos frente al Cementerio y tres minutos más tarde nos hallabamos en la elegante estancia que la empresa del eléctrico construye en La Legua.

El viaje fue de lo más agradable, y en verdad que el carro se desliza sin trepidaciones y hasta sin levantar tierra, lo que hace la travesía nada molestosa.

El doctor Prado nos dijo en el camino que tan pronto como se pudiera entender la empresa con la municipalidad, se pondrían los carros al servicio del público cada ocho minutos, por ahora, y que el pasaje entre este puerto y Lima sería de veinte centavos en primera clase y quince en segunda.

Habrá también en las tardes carros especiales de paseo entre el Callao y Lima costando el pasaje de ida y regreso veinte centavos.

Para que la línea sea puesta al servicio del público, no hay pues sino confiar en que la Municipalidad no trate de deshacer lo hecho, que si está malo es ciertamente por culpa suya, que no supo preveer como era su obligación.

El doctor Prado nos regresó nuevamente al Callao en elegante convoy del eléctrico, por cuya galante atención le dimos las gracias.

 El Callao embanderado. Una vista del tranvía circulando por la Calle de Lima tomado del Website Lima de Ayer. Fotografía de Luis Sablich.

lunes, 5 de julio de 2010

Callao: Se inician las pruebas del Ferrocarril eléctrico de Lima-Callao (1904)

El 6 de mayo de 1904 el diario El Comercio publicó una breve nota de la primera circulación del tranvía eléctrico en el Callao, que ocurrió el día anterior, 5 de mayo de 1904, partiendo desde la estación construída en Carmen de la Legua (cerca del actual cruce de la Avenida Fauccet con la Colonial) hasta la primera cuadra de la Avenida Saenz Peña (Calle de Lima).

CALLAO

TRANVIA ELECTRICO

Ayer hizo su primer ensayo el tranvía eléctrico, viniendo un carro desde La Legua hasta la primera cuadra de la calle de Lima.




El 7 de mayo de 1904 en la edición de la mañana del diario El Comercio se anunció la segunda prueba del carro eléctrico por las calles del Callao, sin registrarse ningún incidente.

CALLAO

Ayer á la 1 p. m. hizo su segunda prueba el tranvía eléctrico, con buen resultado.


Calle de Lima en el Callao. Postal de Eduardo Polack. Obtenido del Foro "Callao, el puerto de la Ciudad de los Reyes".

viernes, 11 de junio de 2010

Dr. Rospigliosi auxilia a atropellado por tranvía (1904)

El viernes 29 de abril de 1904, el diario El Comercio en su edición de la mañana publicó la noticia acerca del accidente del Sr. Andrés Céspedes, que fuera atropellado por un tranvía con destino a Chorrillos.

Encontramos en la noticia como pasajero nada menos que al Doctor Carlos J. Rospigliosi Vigil que a sus 25 años, acababa de ser nombrado "doctor" y se asimilaría al ejército como Teniente Primero de la Armada para servir en el nuevo transporte Chalaco.  Me permito escribir la biografía de este señor,  que injustamente es recordado por la mayoría sólo como un excéntrico médico millonario que construyó un castillo para alojar al rey de España Alfonso XIII.

Carlos Julio Rospigliosi González-Vigil, nombrado también como Carlos J. Rospigliosi Vigil ó Carlos Rospigliosi y Vigil, nació en la villa de Chorrillos en 1879, tuvo dos hermanos José y Luis. Su padre José Cirilo Julio Rospigliosi murió durante la ocupación chilena en 1881, cuando Carlos J. era todavía un bebé.  Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, llegando a ser Doctor en Ciencias Naturales en el año 1904. Su madre, la tacneña Mercedes González-Vigil falleció un año antes que él se graduara.

En la nota, el joven Rospigliosi viajaba en el tranvía con dirección a Chorrillos cuando ocurrió el accidente, inmediatamente asistió al herido que fue internado en el Hospital Dos de Mayo. Ese año (1904) Rospigliosi se concentró en la investigación, logrando culminar sus dos tesis. La primera investigación  "La Ureina" para obtener el grado de bachiller en medicina y la segunda "Trypanozomas" para titularse como Doctor en Ciencias Naturales 1/.

Fotografía del archivo Courret del año 1906. Carlos J. Rospigliosi Vigil con 27 años de edad.

En 1905 asciende a Capitán y es destinado a la Escuela Militar de Chorrillos. Luego viaja a Europa para especializarse. En 1909 Rospigliosi asciende a Sargento Mayor y al año siguiente está presente en la zona del conflicto con el Ecuador, luego que el presidente ecuatoriano Eloy Alfaro salió con sus hombres en pie de guerra a la frontera anunciando que el rey de España, Alfonso XIII haría público su arbitraje a favor del Perú. Y es que, según Alfaro, las autoridades peruanas habrían comprado a los españoles para perjudicar sus intereses. Así, el 8 de abril de 1910, el pueblo guayaquileño y quiteño hicieron destrozos en el consulado peruano y establecimientos de comerciantes peruanos. Sin embargo, la guerra nunca estalló ante la mediación de Argentina, Brasil y Estados Unidos de América. Rospigliosi se desempeñó como cirujano,  asistiendo al personal militar en las tiendas de campaña peruana.

En 1912 asciende a Teniente Coronel y al siguiente año fue nombrado catedrático de Zoología en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí se empeñó en crear un museo de flora, fauna, geología y paleontología, que finalmente logró con el apoyo del rector y del decano, siendo "Director y Fundador" del Museo de Historia Natural que funciona hasta la actualidad en el distrito de Jesús María. En 1917 publica el libro "Orientaciones industriales, necesidad de crear un instituto de investigación en el Perú" y al siguiente año dirigió la primera expedición científica universitaria a la selva central, recogiendo muestras de los tres reinos naturales para exhibirlas en dicho museo. En 1920 volvió a dirigir otra expedición con un grupo de profesionales de la misma universidad.  Producto de esas expediciones y anotaciones, hoy una especie de planta lleva su nombre "Podocarpus Rospigliosi Pilger" lo que vulgarmente es conocido como "romerillo macho" o "diablo fuerte".
“Con la creación del Museo de Historia Natural, la Universidad aspira a concurrir en forma práctica al desarrollo científico e industrial del país sobre la base del conocimiento integral de los recursos naturales que encierran entre los límites del territorio de la República”.
Carlos J. Rospigliosi Vigil
En 1922 vuelve a Europa y se vincula a los círculos científicos más distinguidos. En ese viaje conoce al rey Alfonso XIII con quien entabla amistad. De regreso a Lima, nace su idea de construir un castillo para alojar al monarca que visitaría el Perú en 1930.  El Dr. Rospigliosi, siempre tenaz, logra la aprobación de este proyecto por las autoridades y él mismo trazó los planos de su imponente obra y hasta ofició de maestro de obras. Incluso planteó cavar una fosa alrededor del castillo con un puente levadizo, extravagancia que le fue negada por el municipio. Pero se frustró el viaje del rey ibérico a estar tierras por la crisis política española, que finalmente convertiría la Monarquía en República.

Las críticas no se hicieron esperar ya que consideraban algo inusual e innecesario un castillo medieval en pleno siglo XX.  Lo que para algunos tiene algo locura, el ímpetu de Rospigliosi en todas sus acciones estaba asociado a la creatividad, idealismo, inteligencia, obsesión y a su actitud inconformista. La fama del castillo cruzó fronteras, cuando en sus instalaciones el italiano Enzo Longhi, filmó la película muda "La Perricholi" que se exhibió en varios países.  El 13 de setiembre de 1928 por primera vez el público pudo dar cuenta del lujo del castillo al estrenarse la cinta en el Cine Colón. Rospigliosi orgulloso mostraba su castilllo al mundo.

El Virrey, la Perricholi y su lúcida comitiva presencian desde el balcón del medieval castillo la fiesta suntuosa organizadas en celebración del santo de la artista (Imagen de la película "La Perricholi" (1928) filmada en el Castillo Rospigliosi Vigil). Cortesía: Lima Antigua.

El Dr. Rospigliosi convirtió el castillo en su vivienda familiar y a la vez en oficina pública. En la actualidad es sede de una institución militar y continúan llamándolo "Castillo Rospigliosi":

Castillo construído por Carlos J. Rospigliosi Vigil

En el ámbito militar, en 1931 siendo Coronel, dirige el naciente Servicio de Sanidad del Ministerio de Gobierno y Policía, dedicó todos sus esfuerzos para la adquisición de un terreno en la Avenida Brasil y sus oficios fueron fundamentales para la construcción del Hospital de Policía el 30 de agosto de 1937, día en que puso la primera piedra en compañía del Presidente de la República 2/. El Dr. Rospigliosi ubicó su despacho como Director de Sanidad en su domicilio, es decir su propio castillo.

En el ámbito académico, el Dr. Rospigliosi no fue ajeno al quehacer universitario. En 1935 publicó el libro "La crisis universitaria en el Perú". En esos años los seguidores de José Carlos Mariátegui lo acusaban de ser responsable de la destrucción de algunos escritos del socialista, cuando en 1932 presidía la Comisión reorganizadora de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En 16 de noviembre de 1938, a los 59 años de edad fallece este gran hombre, víctima de una penosa enfermedad. Su obra perdura hasta nuestros días en el campo de las ciencias naturales, medicina y obras públicas.

Referencias
1/  Francisco García Calderón, "Anales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1904", Tomo XXXII, 1906
2/ Oswaldo Salaverry García, "Historia de la Medicina Peruana en el Siglo XX" - Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2000

Nota de un lector:


"El doctor Carlos Rospigliosi y Vigil nunca se casó pero tuvo un único hijo Carlos con Julia Lostaunau Vera que fuera la única "Señora del Castillo". A su muerte en 1938 Carlitos de 8 años quedó bajo el poder de su hermana María Rospigliosi y Vigil y de su esposo el doctor Augusto Perez Aranibar, que no tuvieron hijos. A la muerte del Dr. Rospigliosi sus hermanos se mudaron al castillo y lo dispusieron vendiendolo al gobierno en el primer periodo de Manuel Prado.

Carlos Rospigliosi Lostaunau fue un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores y falleció el 30 de marzo de 1987."




Accidente en el eléctrico

Un hombre herido

Minutos después de las seis de la tarde de ayer, el motorista del carro eléctrico número 7 que viajaba entre Lima y Chorrillos, distinguió á la vuelta de una curva á un individuo en la línea, y aunque hizo sonar el timbre de alarma y pretendió detener el carro, la corta distancia en que se hallaba el hombre y la gran velocidad que llevaba el tranvía, fueron causa de que éste la alcanzara. El salvavidas chocó con ese pobre infeliz y lo lanzó violentamente á un lado de la vía, donde fué á caer contra un poste, sufriendo un golpe espantoso en la cabeza.

El hecho aconteció delante del paraje denominado Limatambo, interceptada la corriente, se detuvo el carro y el doctor Rospigliosi Vigil, que iba como pasajero, acudió en auxilio del herido que yacía sin conocimiento á un lado del terraplén, con varias heridas graves, entre ellas una con fractura del hueso occipital.

Por las averiguaciones practicadas se supo que el herido se llamaba Andrés Céspedes, peón del fundo Limatambo, á donde se dirigia llevando de Lima un par de botas para un señor Goytizolo.

Céspedes fué traído á esta ciudad siempre sin conocimiento, á causa de la conmoción cerebral, y trasladado al hospital "Dos de Mayo". El estado de Céspedes infunde serios temores.

Se nos dice que la insólita velocidad que llevaba el tranvía, era debida al deseo que tenía el motorista de no ser adelantado por el convoy de 6 y 5 p. m., del ferrocarril inglés, que partió simultáneamente de la estación de La Victoria y corría paralelamente al carro eléctrico.

Como de costumbre, cuando se encuentran el tranvía eléctrico y el tren en el camino, se entabló una lucha de velocidad entre ambos. Al principio el carro llevaba alguna ventaja; pero cuando ocurrio el accidente que dejamos narrado, corrían uno al lado del otro, casi juntos.

Esta circunstancia permitió á los pasajeros del tren notar que algo raro pasaba en el carro eléctrico, pues, vieron que de improviso brotaba una llamarada de la parte inferior del carro, como si hubiera ocurrido una explosión en él y que, á la vez que se detenía bruscamente, quedaba envuelto en una nube de polvo.

Los que iban en el tren no vieron más, pero ya sabemos cual fué el origen de esos trastornos que observaron en la marcha del carro eléctrico.


El accidente ocurrió en Limatambo, obsérvese la curva que existió a la altura de "Palomas". Imagen alterada del plano de la colección de Allen Morrison.

miércoles, 9 de junio de 2010

Alemán atropellado en Estación del Tranvía Eléctrico Lima - Chorrillos (1904)

Noticia de la edición de la tarde del diario El Comercio del lunes 18 de abril de 1904 que da cuenta del atropellamiento de un ciudadano alemán de apellido Echers en la estación del Parque de la Exposición. La Compañía Nacional del Tranvía Eléctrico inmediatamente informó a la Dirección de Obras Públicas del incidente.

ACCIDENTE EN EL ELECTRICO

A la 1 de la tarde de hoy, un caballero alemán, don Enrique Echers, en momentos que cruzaba el andén de la estación del Eléctrico en esta capital, fué cogido por salvavidas del carro número 2, que, sin tomar pasajeros, iba á entrar al desvío que existe en ese lugar.

El choque le arrojó contra las barandas del andén, produciéndole heridas de gravedad en la cara y fuertes contusiones en el cuerpo.

Este desgraciado accidente débese solo á la imprudencia de la víctima que á pesar de saber que el carro citado, no recibía pasajeros, pretendió tomarlo, no dando oídos á las advertencias reiteradas del conductor y el motorista del No. 8.

El gerente del eléctrico ha dirigido, sobre este desgraciado acontecimiento, la siguiente nota al director de obras públicas:

Lima 18 de abril de 1904

Señor A. Espinoza
Director de Obras Públicas
Ciudad.

Señor director:

Cumplo con poner en conocimiento de U.S. lo siguiente:

Hoy, á la 1 p.m. el carro Nº 2 se despachaba en la estación de Lima para el desvío que hay en la misma estación y consiguientemente se avisó al público que no tomaba pasajeros.

Un señor cuyo nombre ignoro, que esperaba un carro para dirigirse á Chorrillos y á quien se le había advertido como a las demás personas que estaban allí que dicho carro número 2, no admitía pasajeros pues iba a entrar al desvío, una vez que este partía, pretendió pasar al otro lado del andén con el objeto de subir por ahí, siendo desgraciadamente tomado por el salvavidas y arrojado contra la baranda del andén sufriendo heridas de gravedad en la cara y varias contusiones en el cuerpo.

Como verá U.S. por la exposición que acabo de hacer, la empresa que represento no tiene culpa alguna de este accidente que ha sido motivado por la imprudencia de una persona del público, y que, desgraciadamente, ha tenido tan malas consecuencias.

Reitero a U.S. el testimonio de mi más distinguida consideración.

Joaquín Godoy

 Estación del Tranvía Eléctrico de Lima a Chorrillos. Postal de la colección de Allen Morrison

martes, 8 de junio de 2010

Parto en un tranvía en la calle Plateros de San Pedro (1904)

El sábado 9 de abril de 1904 el diario El Comercio sorprende con la noticia del nacimiento de un bebé en un tranvía que se desplazaba por la transitada calle de Plateros de San Pedro.  Se extraña que no se haya consignado el nombre de la madre en la nota, ni del estudiante de medicina, pero es probable que el niño haya llevado el nombre de pila de su socorrista.  

Esta calle, paralela a la Plaza de Armas, es la primera cuadra del jirón Ucayali y guarda en cada rincón muchas historias, anécdotas a lo largo de cinco siglos de existencia.

Cuando llegó al Perú en el siglo XVI, el quinto virrey Francisco de Toledo puso orden en la ciudad de Lima, que se caracterizaba por incumplir las normas y el poco respeto a la autoridad. El virrey reorganizó la hacienda, instaló el Tribunal de la Inquisición y dispuso que todos los plateros de oro y plata debían reunirse en un sólo lugar, ya que era más fácil para el fisco supervisarlos. Es así como se crea la calle Plateros de San Pedro, que en la colonia constituyó uno de los primeros y más poderosos gremios de empresarios. Nicomedes Santa Cruz, el gran decimista peruano le regaló unos versos a esta calle, que incluiré más tarde en este post.

En los primeros años del siglo XX se instaló allí el Café Dorado, donde se reunían periodistas y toreros, la confitería Nove administrada por un suizo, prestigiosos estudios de fotografía, la librería Anglo Americana de la familia Colville, sastrerias alemanas y otros comercios que ostentaban lujo y buen gusto.

Casi en el medio de la calle está el callejón de Petateros (donde fue fusilado por los realistas el pescador José Olaya, héroe de la independencia) que conecta con la Plaza de Armas. Refieriéndose a este lugar, Abelardo Gamarra, periodista y escritor más conocido como "El Tunante" en su obra editada en 1907 "Lima, unos cuantos barrios y unos cuantos tipos (al comenzar el siglo XX)" dice:

"Vamos a las particularidades de algunas de las calles de Lima: Espaderos, Mercaderes, Bodegones, Plateros, los portales, son notables por el lujo de sus almacenes. Anacronismo entre esos lugares, en el corazón de la ciudad, es el callejón de Petateros, pasadizo lleno de fondines de chinos, de tiendecitas y chicherías, desaseado, ruinoso, callejuela de pueblo, adefecio acurrucado entre las sedas del Portal de Botoneros y los artículos de fantasía de los almacenes de Harth, en Plateros de San Pedro"

En Plateros de San Pedro está la casa donde se escondió Nicolás de Piérola durante dos años, como consecuencia del intento golpista de su hermano e hijos quienes apresaron por unas horas al presidente Augusto B. Leguía en mayo de 1909. El paradero de Piérola era conocido por todos pero por estrategia política no se le detuvo. En el website "Amautacuna de Historia" hay un artículo amplio sobre el tema.

Por último, se menciona también en la nota al Hotel Maury, que se ubica en la esquina de la segunda cuadra del Jr. Ucayali. Este tradicional establecimiento de hospedaje se cerró en 1980 y fue reabierto en el año 2000, con modernas instalaciones y mejores servicios.



Parto en un tranvía

El carro No. 52 del tranvía pasaba á la una y media de esta tarde, repleto de pasajeros, por la calle de Plateros de San Pedro. De improviso, una mujer que ocupaba una banqueta delantera lanzó un agudo chillido y se recostó desfallecida en el asiento, mordiéndose los labios, el rostro lívido y los ojos en blanco.

Todos los pasajeros, entre los cuales se hallaba un solícito estudiante de medicina, se acercaron á la mujer, creyendo que era víctima de un ataque fulminante al cerebro ó al corazón; pero el estudiante calmó la justa inquietud de los pasajeros: 

"No hay que alarmarse, señores; ¡se trata de un parto! ¡Alto al tranvía!"; y quitándose el saco y remangándose los puños de la camisa se puso en cuclillas y empezó á partear á la mujer, rodeado del estupefacto corro de hombres y mujeres.

Momentos después se oyeron los vagidos del recién nacido, al que mostró, ensangrentado aún y entre sus manos, el estudiante, pidiendo unas tijeras para cortar el cordón umbilical, las que le fueron proporcionadas de la camisería situada en la esquina del hotel Maury.

Un tierno sentimiento de paternidad se apoderó de los presentes, quienes, á indicación de un joven abogado que iba también de pasajero, abandonaron el carro á fin de no profanar con su presencia uno de los actos más trascendentales de la naturaleza.

El tranvía convertido así en alcoba de parturienta, siguió su marcha hasta la esquina de los Sacramentos, de donde se trasladó en camilla á la madre y á su vástago al hospital de Santa Ana.


 Postal que muestra un tranvía circulando por la calle Plateros de San Pedro.  Imagen tomada del foro "Lima de Siempre" posteada por Orrantino.

 El gran Hotel Maury en la segunda cuadra del jirón Ucayali.

 La calle Plateros de San Pedro en un plano limeño de la época

jueves, 3 de junio de 2010

Paraderos del Tranvía Eléctrico de Lima y Chorrillos (1904)

Este es un aviso del 25 de abril de 1904 del Tranvía Eléctrico de Lima y Chorrillos, comunicando sus paraderos en Miraflores, Barranco y Chorrillos.

miércoles, 2 de junio de 2010

Descarrilamiento de tranvía en Barranco (1904)

El martes 5 de abril de 1904 el diario El Comercio en su edición matutina informó sobre el descarrilamiento de un tranvía en el balneario de Barranco. El carro eléctrico se dirigía a la capital cuando se salió del riel y chocó con un poste.

Uno de los problemas que enfrentaban los conductores de tranvía, eran las "palomilladas" de los niños que frecuentemente colocaban piedras en los rieles a fin de que el carro se descarrilara, sin pensar que podían causar serios accidentes. En otros casos arrojaban piedras al tranvía cuando éste estaba en movimiento, sin duda travesuras nada graciosas.


La formación del poblado de Barranco surge con una leyenda, que cuenta acerca de  la aparición de una cruz misteriosa que sirve de guía a unos pescadores que se habían perdido en la espesa neblina del litoral limeño.  Ver detalles de Barranco.

CRONICA

Descarrilamiento

El tranvía eléctrico No. 5 que salió de Chorrillos á la una y media de la tarde de hoy, al llegar al desvío del Barranco se descarriló, chocando contra un poste la vitrina delantera, donde se hallaba el motorista, el cual resultó ligeramente herido.

Ninguno de los pasajeros sufrió en lo menor, é inmediatamente fueron trasladados á otro carro que los condujo á esta capital.

El accidente se produjo porque unos muchachos habían colocado piedras en los entre-rieles.


Niños posando en la Plaza Raymondi de Barranco. Posteada por EDargent en el foro Barranco en postales antiguas

martes, 1 de junio de 2010

Choque de tranvías eléctricos en Miraflores (1904)

El 4 de abril de 1904 en su edición de la mañana, el diario El Comercio publica en la portada la noticia de un choque entre dos tranvías en el distrito de Miraflores.

CRONICA

Accidente en el eléctrico

A las 4½ de la tarde de ayer, en Miraflores, tuvo lugar un accidente en la línea del tranvía eléctrico de esta capital á Chorrillos.

Cerca de la estación de ese balneario, existe un desvío que conduce á la línea simple, en la cual se efectúan los cambios.

A esa hora, el carro Nº 9, que iba de Lima, entró á esa línea, creyéndola libre. Pero al avanzar unos metros vió el motorista la señal del garitero indicando que había otro carro en el desvío, y al carro mismo que venía algo retrasado en su viaje y que se hallaba detenido en el paradero de Miraflores.

El motorista Betancourt, del Nº 9, cortó la corriente, y ajustó el breque, pero como la gradiente en ese lugar es algo fuerte, no pudo detener el carro por completo, y este fué, aunque con la velocidad ya muy atenuada, á chocar con el carro Nº 2, que dirigía el motorista León.

El resultado del choque fué la rotura de los vidrios de la plataforma delantera del Nº 9, en la que viajaba, junto al motorista, el señor Joaquín Godoy, gerente de la empresa. Este caballero resultó con la mano derecha ligeramente herida por un pedazo de cristal.

Los pasajeros sólo experimentaron la alarma natural en estos casos, sin que, felizmente, ninguno de ellos sufriera daño ni golpe alguno.

El tráfico se paralizó por breves momentos.

Este accidente, aunque de muy pequeña importancia, hace ver la necesidad de que la empresa dote á los carros de frenos más poderosos capaces de detener los coches en cualquiera de las gradientes de la línea. El Sr. Godoy nos dice que estos frenos se han encargado ya á la fábrica constructora de los carros, debiendo llegar dentro de pocos días.

Restablecido el tráfico, la circulación de pasajeros entre Lima y los balnearios siguió tan numerosa y animada como siempre.


 Alameda de Miraflores. Postal de Eduardo Pollack, tomada del website mirafloresperu.com

lunes, 31 de mayo de 2010

Choque de tranvías en Barranco (1904)

El domingo 3 de abril de 1904 el diario El Comercio publicó una nota sobre un choque de un carro eléctrico y un tranvía de sangre, en el distrito de Barranco. 

El poblado denominado Barranco se formó en el siglo XVII gracias a un "milagro". La leyenda dice que un grupo de pescadores se había perdido o desorientado en el mar debido a la espesa neblina del litoral limeño. Iban asustados sin rumbo rogando a Dios por sus vidas, hasta que divisaron una cruz luminosa. que fue su guía para llegar a la orilla. Desde aquel día se hacían romerias al lugar, se construyó una capilla y a su alrededor se instalaron las primeras residencias barranquinas.

Como anécdota relacionada a este lugar, cuenta Ricardo Palma en su tradición "El padre Abregú" que en 1835 en medio de conflictos sociales, Lima era un lugar peligroso por causa de los montoneros que pululaban fuera de sus murallas. Así, fue asaltado un curita cuando se dirigía al Barranco:

Un sábado de esos, con poncho de balandrán sobre la sotana y un jipijapa en la cabeza, iba nuestro padre Abregú camino del Barranco, cuando de una encrucijada, fronteriza a Miraflores, salieron doce jinetes armados hasta los dientes, y rodearon al viajero, que montaba un bonito caballo.
Le quitaron el caballo, las pocas pertenencias que traía y le permitieron retirarse. Sin embargo, narra Palma como el Padre Abregú realiza una insólita petición al asaltante:
-¡Alto, hermanito! Soy achacoso, y mal puedo, sin gran fatiga y peligro, hacer la media legua que me falta para llegar al Barranco. Suyo es el caballo; pero le ruego me lo preste, que palabra le empeño de devolvérselo antes de una hora.

-Casi, casi estoy tentado de acceder, por ver si cumple.

-Acceda, hijo, y lo palpará.

-Pues... convenido; y ¡cuenta con engañarme!, porque entonces donde lo pille le clavo una puñalada; que guindarme una sotana es para mí como sorberme un huevo fresco.

Sacado del monte, el padre Abregú cumplió religiosamente el compromiso.
[...] El Barranco por aquellos tiempos apenas se componía de la ermita, alzada para dar culto a la milagrosa efigie aparecida en ese sitio, y unos pocos ranchos de estera habitados por indios. Ni Domeyer ni Bregante habían soñado aún en habitarlo y formar de él un precioso arrabal de Chorrillos.

A media noche, el Filosofo llamaba cautelosamente a la puerta de la ermita, y el capellán no demoró en abrirle.

-Padre, me ha sido usted simpático porque es hombre de palabra. En prueba de ello, le traigo una mulita en cambio de su caballo, y como contraseña para que a distancia lo conozca mi gente, y en vez de incomodarlo lo proteja, le encargo que siempre que venga al Barranco se ponga, su sombrero de teja, que el jipijapa es mucha guaragua para un sacerdote humilde.

-Corriente, hijo, por eso no pelearemos. Ve con Dios y con mi bendición.

Y desde la semana siguiente, el mansísimo padre Abregú se convirtió en el tipo que nos ha legado el lápiz de Pancho Fierro (el Goya peruano), sin que después hubiera habido forma, ni por Dios ni por sus santos, de hacerlo renunciar al sombrero de teja y a la mula flaca.

Lo hechos más tristes para Barranco fueron causados por la tropa chilena el 14 de enero de 1881 y por el terremoto de 1940, dejándolo en ambas ocasiones prácticamente destruído. Con relación al primer caso, cito fuentes chilenas sobre el saqueo e incendio del distrito, que en esa fecha ya era un balneario con grandes ranchos y hermosas casonas de estilo europeo. El historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, en su "Historia de la Campaña de Lima, 1880-1881" escribe:

«El Coronel Lagos dejó el pueblo del Barranco con su División y avanzó sobre Miraflores. Una hora después Chilenos jinetes a las órdenes de un oficial, reconocían la abandonada y pintoresca población, y le prendían fuego por sus cuatro costados. Era una resolución terrible pero inevitable del Coronel Lagos, vengador de su patria en el Perú. El espectáculo horrendo de Chorrillos y de sus escesos era una fantasma que con razón no se apartaba de la vista de los Jefes Chilenos; y la salud de su ejército contra la orjia y contra la metralla, les autorizaba plenamente para ejecutar tan crueles pero salvadoras providencias.
[...] El ejército de Chile durmió en consecuencia aquella noche iluminados sus campamentos por dos inmensas piras.
[...] Ardían los pueblos de Chorrillos y el Barranco, y continuaban las negociaciones del armisticio, como preliminares de la paz.
[...] temerosos que una parte de su población recibiera el cruel castigo de Chorrillos i el Barranco, que a esas horas todavía ardían iluminando el horizonte, se resolvieron en la media noche del 14 al 15 trasladarse del Callao a Lima [...]
Otra fuente de la misma época:
«La noche iba cerrando, y las calles de Chorrillos, alumbradas por el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico ouadro de escenas del infíerno [...] De pronto resonaron algunos tiros: eran de soldados Chilenos que disputaban entre sí[...] El siniestro resplandor de los incendios alumbraba solo repugnantes escenas de orjía y de esterminío[...] Al siguiente día continuaron los desórdenes[...] Pero el General en Jefe no tomaba ninguna determinación seria, con el fin de que cesaran aquellos repugnantes desórdenes. Parecía que pensaba dejar marchar las cosas, y permitir que en la noche del 14 se repitieran las escenas de las del 13. El Ministro de la Guerra le indicó entonces que seria conveniente reorganizar el ejército á fin de marchar inmediatamente sobre Lima, y que era necesario recojer por cualquier medio aquella gente desbandada».

Diario El Mercurio, del 22 de Marzo 1881.
El terremoto del 24 de mayo de 1940 también afectó a Barranco, muchas viviendas se desplomaron, la iglesia sufrió grandes daños, el Puente de los Suspiros fue recortado y hasta una calle cayó al abismo. El sismo tuvo una magnitud de 8,2 grados en la escala Richter y parte de sus acantilados cayeron sobre la playa generando grandes nubes de polvo.

Barranco declarada "Ciudad heroica" fue fundada oficialmente el 26 de octubre de 1874. Actualmente,  ha recuperado sus hermosas calles, malecones, parques, plazuelas y una fabulosa vista al mar. Es el lugar preferido de artistas, literatos, bohemios y turistas. 

Hoy, por una de sus avenidas funciona el único tranvía en todo Lima, denominado "tranvía del recuerdo".





Choque en el Barranco

El gobernador del Barranco comunicó ayer á la intendencia de policía que á las 10 y 30 de la mañana ocurrió un choque entre el carro No. 2 del ferrocarril eléctrico que iba de Lima y otro carro del tranvía de sangre que venía de Chorrillos.

El accidente se realizó en el cruce formado en las calles del Parque y la Avenida Grau, resultando con varias contusiones en la mano y pierna izquierda los conductores del eléctrico Emilio Miranda y del tranvía de sangre Manuel Luna.

De las averiguaciones practicadas resulta que el choque fué debido á que ambos carros no se apercibieron de su aproximación y además, por la falta de garitero en ese lugar, que hiciera las respectivas señales.


 Estación de Barranco. Fotografía del website "Lima de ayer"



El funicular de Barranco fue inaugurado el 28 de julio de 1896 y utilizaba un sistema de contrapeso mediante el uso de aguas filtradas de la playa. Fotografía expuesta en el Museo del Cerro San Cristóbal en Lima, publicada en el website www.barranco.net.

 Interior de residencia barranquina. Tomado del foro Barranco en postales antiguas.

sábado, 20 de febrero de 2010

Primer accidente en Lima (1904)

El 17 de febrero de 1904 el tranvía eléctrico se inauguró en la ruta Lima-Chorrillos. El vehículo alcanzaba una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. A sólo tres días de inaugurado el servicio, el carro sufrió un desperfecto al soltarse el trolley que lo conectaba a la electricidad. El diario El Comercio del domingo 21 de febrero de 1904, narra como uno de los carros que cubría la ruta de noche se detuvo en la "Quebrada de Almendaris" (Armendáriz), camino a Barranco.

EL ACCIDENTE DE ANOCHE
EN EL TRANVIA ELECTRICO

CHOQUE ENTRE DOS CARROS

Algunos lesionados


Poco más o menos á las 10½ de la noche de ayer tuvo lugar el primer accidente del tranvía eléctrico de Lima á Chorrillos.

Felizmente, por esta vez, no hay que lamentar desgracias de consideración; pero de todas maneras, lo que ha ocurrido anoche debe ser para la novísima empresa enseñanza provechosa para lo porvenir, pues á haberse tomado, desde el día de la inauguración las medidas precautorias que esta clase de líneas exigen, el accidente no hubiera ocurrido. Se nos había dicho, en efecto, que á pequeños trechos en la vía existían teléfonos destinados á comunicar á todas las estaciones, cualquiera interrupción que tuviera lugar en él tráfico; y si la existencia de esos teléfonos fuera una realidad, el choque de anoche se hubiera evitado, noticiando á la oficina central de Miraflores lo acaecido al carro origen del accidente.

He aquí, según la relación de los pasajeros de ambos vehículos, lo que sucedió.

Veinte minutos antes de la hora ya indicada, partió de la estación de Lima el carro Nº 2 del eléctrico, ocupados todos sus asientos, y llevando, además, algunos pasajeros en sus plataformas.

Hizo el viaje hasta Miraflores sin novedad alguna, y se dirigía al Barranco, cuando poco antes de llegar al lugar conocido con el nombre de Quebrada de Almendaris, en el poste No. 289, escapóse el trolley por el cual toma el carro la electricidad del alambre conductor, deteniéndose, por consiguiente, y quedando a oscuras por completo.

Esto produjo, como es natural, cierto recelo entre los pasajeros, entre los que se encontraban no pocas señoritas, resolviendo, algunos, descender del carro para investigar lo que pasaba.

Ocupábanse el motorista y el conductor en adaptar el trolley, cuando los señores Tomas 2o. Lama, Guillermo Rey y uno de los hermanos Trou, dieron la voz de alarma indicando que á poca distancia venía, por la misma línea, otro carro del Eléctrico.

Era el Nº 6 que descendía rápidamente, por la curva más peligrosa y la gradiente más fuerte de toda la línea. El conductor del Nº 2, Jorge del Mar, se hallaba en el techo de su carro, en esos momentos, arreglando el desperfecto, y cuando notó el peligro, ya no tuvo tiempo para evitarlo.

El Nº 6 se acercaba á toda velocidad, pues como en el carro detenido no había luz alguna, no podía darse cuenta el que lo manejaba de la presencia de otro carro en la vía, que él creía libre. Por ventura, á las voces de los pasajeros del Nº 2, el motorista del Nº 6, cortó la corriente, é hizo uso del freno, pero ya sin poder impedir el choque.

Los pasajeros del carro detenido que en ese momento descendían de él, fueron lanzados á tierra violentamente, originando lo imprevisto del accidente, una escena de consternación y espanto indescriptible. Los vidrios de las ventanillas saltaron en pedazos, y los balcones de ambos carros, así como la parte interior del Nº 2 quedaron en gran parte destruídos.

Muchas de las personas echáronse a correr locamente por el camino, sin saber lo que se hacían, casi todos sin sombreros y algunos llamando á miembros de su familia.

Pasados los primeros momentos de confusión se dirigió uno de los empleados del tranvía á Miraflores, y dió parte de lo que ocurría. Se expidió de Lima otro carro, y en él embarcóse el señor Emilio Godoy, subgerente, ó algo por el estilo de la mencionada empresa.

En ese carro se trajo á parte de los pasajeros que sufrieron el accidente, pues otros, teniendo por demasiado dura la lección recibida, prefirieron recorrer un kilómetro ó poco más y venir á la capital por el tren inglés.

En el carro Nº 2 detenido en la línea, iban, entre otras las siguientes personas: Señores Puente y familia, Riofrío, Carlos Benavides, los hermanos Trou, Guillermo Rey y Lama, Sbarbaro, Pedro Cáceres Sarria y su hermano, Valladares é hijas, etc. En el que iba á Barranco, los señores Isaac Alzamora, Carlos López Aldana y familia, Segui y familia, White, etc. etc., aparte de pasajeros de segunda en ambos tranvías.

Han resultado con lesiones los señores: Sbarbaro, en la mano derecha de la que manaba abundante sangre; López Aldana en un brazo; Puente en el pié, una dislocación, la señorita Zoila Larrabure que presentaba en la mejilla una cortadura hecha por un trozo de vidrio. Está demás decir, por supuesto, que todos sin excepción han sufrido el golpe consiguiente á tan inesperado.

Al recibirse en Lima, como en Miraflores y Barranco, la noticia del accidente se agrupó en las estaciones una gran muchedumbre de curiosos que interrogaba, sin resultado alguno, á los discretísimos empleados del Eléctrico. Esta discreción producía efecto contraproducente, pues todo el mundo se inclinaba a dar al accidente de la quebrada de Almendaris, mayores proporciones que las que realmente ha tenido.

En la estación de Lima, la muchedumbre era mayor, y dió un verdadero asalto, en demanda de detalles á los pasajeros de los carros colisionados, y á los que era fácil conocer por lo empolvado de sus vestiduras, y porque algunos llevaban descubierta la cabeza, á causa de haber perdido el sombrero, en la confusión justificada que originara el choque.

En vista de este accidente, debe pues, la empresa, tomar las medidas mejores para impedir una repetición que pudiera, otra vez, ser fatal y no tan feliz, relativamente, como ésta.

No faltó aquí, como es de suponerse un incidente cómico: uno de los pasajeros de 2a. Neptalí Martínez, indignado por el choque y atribuyendo su realización á torpeza del motorista, arremetió contra éste, propinándole algunos sonoros cachetes que el atontado mecánico no acertó á contestar. Intervinieron los otros pasajeros, y la cosa no pasó á mayores.

 
Nota de Allen Morrison "Esta postal muestra un tranvía Stephenson en Miraflores, adquirida por el Ferrocarril Urbano". Postal de la collección Allen Morrison (http://www.tramz.com) del tranvía eléctrico.

La noticia