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miércoles, 2 de junio de 2010

Descarrilamiento de tranvía en Barranco (1904)

El martes 5 de abril de 1904 el diario El Comercio en su edición matutina informó sobre el descarrilamiento de un tranvía en el balneario de Barranco. El carro eléctrico se dirigía a la capital cuando se salió del riel y chocó con un poste.

Uno de los problemas que enfrentaban los conductores de tranvía, eran las "palomilladas" de los niños que frecuentemente colocaban piedras en los rieles a fin de que el carro se descarrilara, sin pensar que podían causar serios accidentes. En otros casos arrojaban piedras al tranvía cuando éste estaba en movimiento, sin duda travesuras nada graciosas.


La formación del poblado de Barranco surge con una leyenda, que cuenta acerca de  la aparición de una cruz misteriosa que sirve de guía a unos pescadores que se habían perdido en la espesa neblina del litoral limeño.  Ver detalles de Barranco.

CRONICA

Descarrilamiento

El tranvía eléctrico No. 5 que salió de Chorrillos á la una y media de la tarde de hoy, al llegar al desvío del Barranco se descarriló, chocando contra un poste la vitrina delantera, donde se hallaba el motorista, el cual resultó ligeramente herido.

Ninguno de los pasajeros sufrió en lo menor, é inmediatamente fueron trasladados á otro carro que los condujo á esta capital.

El accidente se produjo porque unos muchachos habían colocado piedras en los entre-rieles.


Niños posando en la Plaza Raymondi de Barranco. Posteada por EDargent en el foro Barranco en postales antiguas

lunes, 31 de mayo de 2010

Choque de tranvías en Barranco (1904)

El domingo 3 de abril de 1904 el diario El Comercio publicó una nota sobre un choque de un carro eléctrico y un tranvía de sangre, en el distrito de Barranco. 

El poblado denominado Barranco se formó en el siglo XVII gracias a un "milagro". La leyenda dice que un grupo de pescadores se había perdido o desorientado en el mar debido a la espesa neblina del litoral limeño. Iban asustados sin rumbo rogando a Dios por sus vidas, hasta que divisaron una cruz luminosa. que fue su guía para llegar a la orilla. Desde aquel día se hacían romerias al lugar, se construyó una capilla y a su alrededor se instalaron las primeras residencias barranquinas.

Como anécdota relacionada a este lugar, cuenta Ricardo Palma en su tradición "El padre Abregú" que en 1835 en medio de conflictos sociales, Lima era un lugar peligroso por causa de los montoneros que pululaban fuera de sus murallas. Así, fue asaltado un curita cuando se dirigía al Barranco:

Un sábado de esos, con poncho de balandrán sobre la sotana y un jipijapa en la cabeza, iba nuestro padre Abregú camino del Barranco, cuando de una encrucijada, fronteriza a Miraflores, salieron doce jinetes armados hasta los dientes, y rodearon al viajero, que montaba un bonito caballo.
Le quitaron el caballo, las pocas pertenencias que traía y le permitieron retirarse. Sin embargo, narra Palma como el Padre Abregú realiza una insólita petición al asaltante:
-¡Alto, hermanito! Soy achacoso, y mal puedo, sin gran fatiga y peligro, hacer la media legua que me falta para llegar al Barranco. Suyo es el caballo; pero le ruego me lo preste, que palabra le empeño de devolvérselo antes de una hora.

-Casi, casi estoy tentado de acceder, por ver si cumple.

-Acceda, hijo, y lo palpará.

-Pues... convenido; y ¡cuenta con engañarme!, porque entonces donde lo pille le clavo una puñalada; que guindarme una sotana es para mí como sorberme un huevo fresco.

Sacado del monte, el padre Abregú cumplió religiosamente el compromiso.
[...] El Barranco por aquellos tiempos apenas se componía de la ermita, alzada para dar culto a la milagrosa efigie aparecida en ese sitio, y unos pocos ranchos de estera habitados por indios. Ni Domeyer ni Bregante habían soñado aún en habitarlo y formar de él un precioso arrabal de Chorrillos.

A media noche, el Filosofo llamaba cautelosamente a la puerta de la ermita, y el capellán no demoró en abrirle.

-Padre, me ha sido usted simpático porque es hombre de palabra. En prueba de ello, le traigo una mulita en cambio de su caballo, y como contraseña para que a distancia lo conozca mi gente, y en vez de incomodarlo lo proteja, le encargo que siempre que venga al Barranco se ponga, su sombrero de teja, que el jipijapa es mucha guaragua para un sacerdote humilde.

-Corriente, hijo, por eso no pelearemos. Ve con Dios y con mi bendición.

Y desde la semana siguiente, el mansísimo padre Abregú se convirtió en el tipo que nos ha legado el lápiz de Pancho Fierro (el Goya peruano), sin que después hubiera habido forma, ni por Dios ni por sus santos, de hacerlo renunciar al sombrero de teja y a la mula flaca.

Lo hechos más tristes para Barranco fueron causados por la tropa chilena el 14 de enero de 1881 y por el terremoto de 1940, dejándolo en ambas ocasiones prácticamente destruído. Con relación al primer caso, cito fuentes chilenas sobre el saqueo e incendio del distrito, que en esa fecha ya era un balneario con grandes ranchos y hermosas casonas de estilo europeo. El historiador chileno Benjamín Vicuña Mackenna, en su "Historia de la Campaña de Lima, 1880-1881" escribe:

«El Coronel Lagos dejó el pueblo del Barranco con su División y avanzó sobre Miraflores. Una hora después Chilenos jinetes a las órdenes de un oficial, reconocían la abandonada y pintoresca población, y le prendían fuego por sus cuatro costados. Era una resolución terrible pero inevitable del Coronel Lagos, vengador de su patria en el Perú. El espectáculo horrendo de Chorrillos y de sus escesos era una fantasma que con razón no se apartaba de la vista de los Jefes Chilenos; y la salud de su ejército contra la orjia y contra la metralla, les autorizaba plenamente para ejecutar tan crueles pero salvadoras providencias.
[...] El ejército de Chile durmió en consecuencia aquella noche iluminados sus campamentos por dos inmensas piras.
[...] Ardían los pueblos de Chorrillos y el Barranco, y continuaban las negociaciones del armisticio, como preliminares de la paz.
[...] temerosos que una parte de su población recibiera el cruel castigo de Chorrillos i el Barranco, que a esas horas todavía ardían iluminando el horizonte, se resolvieron en la media noche del 14 al 15 trasladarse del Callao a Lima [...]
Otra fuente de la misma época:
«La noche iba cerrando, y las calles de Chorrillos, alumbradas por el fulgor de cien incendios, semejaban un fantástico ouadro de escenas del infíerno [...] De pronto resonaron algunos tiros: eran de soldados Chilenos que disputaban entre sí[...] El siniestro resplandor de los incendios alumbraba solo repugnantes escenas de orjía y de esterminío[...] Al siguiente día continuaron los desórdenes[...] Pero el General en Jefe no tomaba ninguna determinación seria, con el fin de que cesaran aquellos repugnantes desórdenes. Parecía que pensaba dejar marchar las cosas, y permitir que en la noche del 14 se repitieran las escenas de las del 13. El Ministro de la Guerra le indicó entonces que seria conveniente reorganizar el ejército á fin de marchar inmediatamente sobre Lima, y que era necesario recojer por cualquier medio aquella gente desbandada».

Diario El Mercurio, del 22 de Marzo 1881.
El terremoto del 24 de mayo de 1940 también afectó a Barranco, muchas viviendas se desplomaron, la iglesia sufrió grandes daños, el Puente de los Suspiros fue recortado y hasta una calle cayó al abismo. El sismo tuvo una magnitud de 8,2 grados en la escala Richter y parte de sus acantilados cayeron sobre la playa generando grandes nubes de polvo.

Barranco declarada "Ciudad heroica" fue fundada oficialmente el 26 de octubre de 1874. Actualmente,  ha recuperado sus hermosas calles, malecones, parques, plazuelas y una fabulosa vista al mar. Es el lugar preferido de artistas, literatos, bohemios y turistas. 

Hoy, por una de sus avenidas funciona el único tranvía en todo Lima, denominado "tranvía del recuerdo".





Choque en el Barranco

El gobernador del Barranco comunicó ayer á la intendencia de policía que á las 10 y 30 de la mañana ocurrió un choque entre el carro No. 2 del ferrocarril eléctrico que iba de Lima y otro carro del tranvía de sangre que venía de Chorrillos.

El accidente se realizó en el cruce formado en las calles del Parque y la Avenida Grau, resultando con varias contusiones en la mano y pierna izquierda los conductores del eléctrico Emilio Miranda y del tranvía de sangre Manuel Luna.

De las averiguaciones practicadas resulta que el choque fué debido á que ambos carros no se apercibieron de su aproximación y además, por la falta de garitero en ese lugar, que hiciera las respectivas señales.


 Estación de Barranco. Fotografía del website "Lima de ayer"



El funicular de Barranco fue inaugurado el 28 de julio de 1896 y utilizaba un sistema de contrapeso mediante el uso de aguas filtradas de la playa. Fotografía expuesta en el Museo del Cerro San Cristóbal en Lima, publicada en el website www.barranco.net.

 Interior de residencia barranquina. Tomado del foro Barranco en postales antiguas.

miércoles, 28 de abril de 2010

Tarifa de la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico (1908)

Habiendo el gobierno autorizado el 27 de diciembre de 1907 a la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico el recorrido de su línea desde la calle del Tren de Chorrillos hasta La Herradura, este aviso muestra las tarifas que esta empresa publicara, y que serían las últimas, dado que meses después la CNTE quebraría.

lunes, 15 de marzo de 2010

Tarifa de la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico (1907)

Aviso de las tarifas del tranvía interurbano desde Lima hasta Chorrillos, pasando por Balconcillo, Miraflores y Barranco, de la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico.


sábado, 13 de marzo de 2010

Tarifa del tranvía eléctrico Lima - Chorrillos de las Empresas Eléctricas Asociadas (1907)

Aviso del 30 de setiembre de 1907 de las tarifas del tranvía eléctrico interurbano Lima - Chorrillos. Llama la atención los errores de tipografía que denota el poco cuidado para publicar el aviso: "Chorrrillos" con una "r" de más y luego con una sola l: "Chorrilos"; "NNIOS" en vez de "NIÑOS", además de la ausencia de tildes en algunas palabras.

En los tranvías habían secciones de primera y segunda clase. La primera clase costaba entre un 30% o 50% más que la tarifa de segunda clase. Había un gran tránsito entre Lima y Chorrillos considerando que los carros salían cada 6 minutos en promedio.


sábado, 20 de febrero de 2010

Primer accidente en Lima (1904)

El 17 de febrero de 1904 el tranvía eléctrico se inauguró en la ruta Lima-Chorrillos. El vehículo alcanzaba una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora. A sólo tres días de inaugurado el servicio, el carro sufrió un desperfecto al soltarse el trolley que lo conectaba a la electricidad. El diario El Comercio del domingo 21 de febrero de 1904, narra como uno de los carros que cubría la ruta de noche se detuvo en la "Quebrada de Almendaris" (Armendáriz), camino a Barranco.

EL ACCIDENTE DE ANOCHE
EN EL TRANVIA ELECTRICO

CHOQUE ENTRE DOS CARROS

Algunos lesionados


Poco más o menos á las 10½ de la noche de ayer tuvo lugar el primer accidente del tranvía eléctrico de Lima á Chorrillos.

Felizmente, por esta vez, no hay que lamentar desgracias de consideración; pero de todas maneras, lo que ha ocurrido anoche debe ser para la novísima empresa enseñanza provechosa para lo porvenir, pues á haberse tomado, desde el día de la inauguración las medidas precautorias que esta clase de líneas exigen, el accidente no hubiera ocurrido. Se nos había dicho, en efecto, que á pequeños trechos en la vía existían teléfonos destinados á comunicar á todas las estaciones, cualquiera interrupción que tuviera lugar en él tráfico; y si la existencia de esos teléfonos fuera una realidad, el choque de anoche se hubiera evitado, noticiando á la oficina central de Miraflores lo acaecido al carro origen del accidente.

He aquí, según la relación de los pasajeros de ambos vehículos, lo que sucedió.

Veinte minutos antes de la hora ya indicada, partió de la estación de Lima el carro Nº 2 del eléctrico, ocupados todos sus asientos, y llevando, además, algunos pasajeros en sus plataformas.

Hizo el viaje hasta Miraflores sin novedad alguna, y se dirigía al Barranco, cuando poco antes de llegar al lugar conocido con el nombre de Quebrada de Almendaris, en el poste No. 289, escapóse el trolley por el cual toma el carro la electricidad del alambre conductor, deteniéndose, por consiguiente, y quedando a oscuras por completo.

Esto produjo, como es natural, cierto recelo entre los pasajeros, entre los que se encontraban no pocas señoritas, resolviendo, algunos, descender del carro para investigar lo que pasaba.

Ocupábanse el motorista y el conductor en adaptar el trolley, cuando los señores Tomas 2o. Lama, Guillermo Rey y uno de los hermanos Trou, dieron la voz de alarma indicando que á poca distancia venía, por la misma línea, otro carro del Eléctrico.

Era el Nº 6 que descendía rápidamente, por la curva más peligrosa y la gradiente más fuerte de toda la línea. El conductor del Nº 2, Jorge del Mar, se hallaba en el techo de su carro, en esos momentos, arreglando el desperfecto, y cuando notó el peligro, ya no tuvo tiempo para evitarlo.

El Nº 6 se acercaba á toda velocidad, pues como en el carro detenido no había luz alguna, no podía darse cuenta el que lo manejaba de la presencia de otro carro en la vía, que él creía libre. Por ventura, á las voces de los pasajeros del Nº 2, el motorista del Nº 6, cortó la corriente, é hizo uso del freno, pero ya sin poder impedir el choque.

Los pasajeros del carro detenido que en ese momento descendían de él, fueron lanzados á tierra violentamente, originando lo imprevisto del accidente, una escena de consternación y espanto indescriptible. Los vidrios de las ventanillas saltaron en pedazos, y los balcones de ambos carros, así como la parte interior del Nº 2 quedaron en gran parte destruídos.

Muchas de las personas echáronse a correr locamente por el camino, sin saber lo que se hacían, casi todos sin sombreros y algunos llamando á miembros de su familia.

Pasados los primeros momentos de confusión se dirigió uno de los empleados del tranvía á Miraflores, y dió parte de lo que ocurría. Se expidió de Lima otro carro, y en él embarcóse el señor Emilio Godoy, subgerente, ó algo por el estilo de la mencionada empresa.

En ese carro se trajo á parte de los pasajeros que sufrieron el accidente, pues otros, teniendo por demasiado dura la lección recibida, prefirieron recorrer un kilómetro ó poco más y venir á la capital por el tren inglés.

En el carro Nº 2 detenido en la línea, iban, entre otras las siguientes personas: Señores Puente y familia, Riofrío, Carlos Benavides, los hermanos Trou, Guillermo Rey y Lama, Sbarbaro, Pedro Cáceres Sarria y su hermano, Valladares é hijas, etc. En el que iba á Barranco, los señores Isaac Alzamora, Carlos López Aldana y familia, Segui y familia, White, etc. etc., aparte de pasajeros de segunda en ambos tranvías.

Han resultado con lesiones los señores: Sbarbaro, en la mano derecha de la que manaba abundante sangre; López Aldana en un brazo; Puente en el pié, una dislocación, la señorita Zoila Larrabure que presentaba en la mejilla una cortadura hecha por un trozo de vidrio. Está demás decir, por supuesto, que todos sin excepción han sufrido el golpe consiguiente á tan inesperado.

Al recibirse en Lima, como en Miraflores y Barranco, la noticia del accidente se agrupó en las estaciones una gran muchedumbre de curiosos que interrogaba, sin resultado alguno, á los discretísimos empleados del Eléctrico. Esta discreción producía efecto contraproducente, pues todo el mundo se inclinaba a dar al accidente de la quebrada de Almendaris, mayores proporciones que las que realmente ha tenido.

En la estación de Lima, la muchedumbre era mayor, y dió un verdadero asalto, en demanda de detalles á los pasajeros de los carros colisionados, y á los que era fácil conocer por lo empolvado de sus vestiduras, y porque algunos llevaban descubierta la cabeza, á causa de haber perdido el sombrero, en la confusión justificada que originara el choque.

En vista de este accidente, debe pues, la empresa, tomar las medidas mejores para impedir una repetición que pudiera, otra vez, ser fatal y no tan feliz, relativamente, como ésta.

No faltó aquí, como es de suponerse un incidente cómico: uno de los pasajeros de 2a. Neptalí Martínez, indignado por el choque y atribuyendo su realización á torpeza del motorista, arremetió contra éste, propinándole algunos sonoros cachetes que el atontado mecánico no acertó á contestar. Intervinieron los otros pasajeros, y la cosa no pasó á mayores.

 
Nota de Allen Morrison "Esta postal muestra un tranvía Stephenson en Miraflores, adquirida por el Ferrocarril Urbano". Postal de la collección Allen Morrison (http://www.tramz.com) del tranvía eléctrico.

La noticia