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lunes, 19 de julio de 2010

Madrid: Choque de una carreta y tres tranvías cerca del puente de Toledo (1906)

El lunes 19 de noviembre de 1906 el diario ABC de Madrid, da cuenta de un choque entre una carreta y tres tranvías cerca del puente de Toledo. El accidente no tuvo consecuencias fatales, debido principalmente a la poca velocidad que llevaban a pesar de encontrarse en una pendiente.

Antes de entrar en la noticia, apuntaré una breve introducción histórica sobre este tipo de transporte en la capital española.

El tranvía eléctrico en Madrid se puso en marcha el 4 de octubre de 1898, en el recorrido de la Calle de Serrano a la Puerta del Sol, operado por la empresa Compañía General de Tranvías de Madrid. Ese día en la edición vespertina del diario "La Época" se dieron muchos detalles del acontecimiento, del que apunto algunos párrafos:
"El coche que se designó para las pruebas fue uno de los construidos en Madrid por el Sr. Monasterio, encargándose de conducirlo durante las pruebas el ingeniero director de Vías públicas D. Ezequiel Naranjo, quien con gran acierto y competencia ejecutó todas las maniobras necesarias para comprobar la marcha de los coches y el funcionamiento de la red eléctrica.
[...]
El coche salió de la estación del barrio de Salamanca a las diez y diez, llegando a la calle Goya a las diez y catorce, a la Cibeles a las diez y veintidós y a la Puerta del Sol a las diez y veinticinco, marchando con perfecta regularidad a velocidades de ocho, diez y doce kilómetros.

[...]
En el Paseo de la Castellana, y para demostrar la potencia de los motores, se llegó a una velocidad de 18 kilómetros por hora, potencia que excede en mucho a la que llevarán ordinariamente los coches, que no excederá de 12 kilómetros."
Aunque no es equiparable esta velocidad con la del transporte urbano actual, era sin duda superior al resto de los demás vehículos de su tiempo, por eso se explica que fueran frecuentes los accidentes, teniendo en cuenta que los madrileños no estaban acostumbrados a semejante rapidez de los tranvías eléctricos.

En el momento que se escribe la noticia del choque de los tres tranvías (1906) esta compañía ya tenía una flota de 182 carros eléctricos, todos ellos con un color común: el gris. Debido a este color y a los accidentes producidos por éstos los empezaron a llamar "los grises de la muerte". También circulaban los carros eléctricos de la Compañía Eléctrica Madrileña de Tracción que por su color rojo se les llamaba "cangrejos". 

En importante anotar que seis meses antes, en mayo de 1906,  la infraestructura tranviaría eléctrica había salvado al monarca de la muerte. Era el 31 de mayo de 1906, día de la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. El catalán Mateo Morral Roca de 26 años desde el balcón de su hospedaje, arrojó una bomba de fabricación casera a la carroza real. El artefacto que estaba envuelto en un ramo de flores, en su caída tropezó con los cables del tranvía y se desvíó hacia la gente que aplaudía al paso de los reyes. Los monarcas salieron ilesos, pero lamentablemente casi treinta personas murieron.

Después de 1950 los tranvías van progresivamente desapareciendo ante el crecimiento del tráfico, incluso ya eran vistos como "estorbos" para la circulación de los autos y buses. Finalmente, en junio de 1972 fueron sustituídos completamente.

Con el nuevo siglo, los tranvías han regresado a Madrid, esta vez con vehículos muy modernos, siguiendo la corriente de las principales ciudades del mundo, que buscan reducir la contaminación del medio ambiente.



CHOQUE TERRIBLE

Anoche á primera hora circuló por Madrid la noticia de que había ocurrido un tremendo choque entre un carro y tres tranvías, cerca del puente de Toledo, resultando varias víctimas, y alguna de mucha gravedad.

Nos trasladamos al lugar del suceso, y, en parte confirmamos el rumor; pero no así, por fortuna, en lo que al número y la importancia de los heridos se refería.

Allí supimos que, próximamente á las ocho y media, subía por el paseo de los Ocho Hilos el carro núm. 3.423, cargado de sacos de yeso y arrastrado por cinco mulas.

Guiaba el vehículo, propìedad de Victoriano Catalán, el carretero Ginés Alarcón Saez, de treinta y nueve años, domiciliado en la Ronda de Segovia, núm. 4.

Al pasar el carro frente á la Fábrica Metalúrgica, marchaba sobre los rieles del tranvía, y tuvo que separarse de ellos para dejar paso á un tranvía que avanzaba en la misma dirección y procedía de Carabanchel.

En ese momento, y cuando el carro cruzaba hacia el otro lado del paseo, bajaba en dirección contraria el tranvía num. 147, que aun cuando advirtió la maniobra del carretero no pudo detener el coche á causa de la pendiente y del estado de los rieles, suavizados por gran cantidad de hojas de los árboles que el aire había acumulado sobre ellos.

El tranvía chocó violentamente contra la rueda izquierda del carro, que fue volcado y sufrió grandes desperfectos en los varales.

Por efecto del tremendo encontronazo se destrozó la plataforma delantera del coche eléctrico y se rompieron los cristales, resultado heridos el carretero y el guardia principal núm. 11, Pegerto Pin.

A los tres ó cuatro minutos se vió descender por la vía obstruída al tranvía núm. 337, que por las razones antes indicadas tampoco pudo detener su marcha y chocó con el coche anterior, destrozando también la plataforma y los cristales.

Mientras se avisaba á la puerta de Toledo para que suspendiera su circulación los eléctricos, bajó la cuesta otro nuevo tranvía, el número 342, que chocó contra los otros dos, causándose destrozos de menos importancia.

A pesar de estos tres accidentes consecutivos y peligrosos, sólo resultaron otros dos heridos leves; pues aun cuando algunos viajeros sufrieron contusiones, fueron tan insignificantes, que no les impidieron marchar á pie, sin casi darse cuenta de ellas.

El segundo jefe de la Comisaría de la Latina, Sr. Corpas, que llegó oportunamente, al enterarse de que los heridos eran leves, dispuso que fuera descargado el carro y separado del paseo, dejando la vía libre. Realizada dicha operación, los tranvías averiados pudieron ser trasladados a sus cocheras.

En la Casa del Socorro del Puente de Toledo fué asistido el guardia municipal, que resultó con una herida leve en la pierna derecha, y un cobrador, que tenía en la cabeza una herida por un trozo de cristal.

En la Casa de Socorro del distrito de la Latina le curaron al carretero una herida leve en una mano.

La mula de varas del carro resultó con heridas de consideración.


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Además del indicado inspector, Sr. Corpas, acudieron al lugar del suceso la Guardia civil del puesto de las Peñuelas, el inspector de Policía urbana Sr. Ayala y varios agentes de Seguridad y guardias de Orden público.

Cuando se disponían á ir también el gobernador civil y el comisario general de policía, recibieron noticias de que el accidente no había revestido la importancia que se creyó primeramente.

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Para responder de la responsabilidad que pudieran tener, fueron detenidos los conductores de los tres tranvías, Antonio Santos, José Murillo y Julián Navarro.


Así se publicó la noticia en el diario ABC de España del 19 de noviembre de 1906.



Madrid: Tranvías eléctricos en la Puerta del Sol y en la Plaza Mayor.

domingo, 16 de mayo de 2010

Accidentes de tranvías eléctricos en Valparaíso

Valparaiso, la segunda ciudad más poblada de Chile, tuvo el segundo sistema de tranvías más grande de ese país, según lo anota el especialista norteamericano Allen Morrison en su libro "The Tramways of Chile 1858 - 1978". En materia económica quizás era el lugar más importante de Chile, dado los buenos negocios que realizaban con el exterior.

Desde 1880 y hasta principios del siglo XX las grandes firmas tuvieron su época dorada. Valparaíso era la capital económica del país. El salitre  fue el producto más exportado a Europa; desde el Puerto salía un 42% de toda la producción. Muchas familias hicieron su fortuna gracias a ese mineral.
Gobierno de Chile: http://www.ciudaddevalparaiso.cl

El principal puerto chileno tiene una geografía peculiar, existen numerosos cerros a su alrededor que simulan ser acantilados o barrancos. En muchos de ellos existen funiculares o ascensores instalados hace más de un siglo que han sobrevivido hasta nuestros días y que constituyen el patrimonio histórico de la ciudad. Viajar en ellos ofrece una visión espectacular, las casas enclavadas en los cerros, la arquitectura antigua y la vista de la bahía siempre poblada de embarcaciones.

En 1900, después de que llegaron los carros eléctricos a Santiago, el transporte público en la capital se vio transformado. La ola de la modernidad llegó al puerto, entonces se constituyó la Empresa de Tranvías Eléctricos de Valparaíso que ordenó 60 carros de Alemania y así en la navidad del año 1904 empezaron a correr los primeros carros eléctricos en Valparaíso.

Los tranvías en esa ciudad no sólo sufrieron accidentes, también atentados y hasta fueron destruídos por desastres, como fue el caso del terremoto ocurrido en agosto de 1906 que mató cerca de 2500 personas. A pesar de eso, después del sismo y en los siguientes años se inauguraron nuevas rutas y líneas de tranvías. Tanto éxito tuvieron los carros eléctricos en Valparaíso que en el año 1909 transportaron nada menos que a 29 millones de pasajeros.

Sin embargo, no hubo el mantenimiento adecuado del parque tranviario, el servicio era entonces insatisfactorio y así los accidentes se multiplicaron a tal punto que el Municipio restringió mediante una norma, el número de pasajeros que podían viajar en los carros.  Esto desató la ira del público que al no poder embarcarse atacó a cuanto tranvía se le cruzara, incendiando 56 carros eléctricos el 10 de marzo de 1920.


 No, no es un carro alegórico para el carnaval, tampoco un carro rompemanifestaciones ni un vehículo preparado por "A Team" para enfrentar a sus enemigos. Se trata de un tranvía eléctrico circulando temeroso en Valparaíso después que su población los incendiara a causa del mal servicio en 1920. Fotografía del website de Marcelo Madariaga quien ha traducido al español y puesto en línea, el libro de Allen Morrison.

Sobre los accidentes, Lautaro Triviño, un investigador porteño y apasionado por la protección del patrimonio de Valparaíso, menciona:
"Resulta increíble pensar que los tranvías sufrieran accidentes por "exceso" de velocidad. Estos medios de transporte se ven seguros y por su baja velocidad en relación a otros vehículos, es casi imposible que tuvieran algún volcamiento."
Sin embargo, debajo de estas líneas presenta en su página web una serie de noticias y fotografías con espectaculares accidentes: descarrilamientos por exceso de velocidad, volcaduras y choques de consecuencias fatales. Triviño, ha recopilado muchas notas periodísticas de la época relacionadas al paso del tranvía por Valparaíso.

Noticia sobre un accidente de tranvía en Valparaíso. Imagen publicada en el website Tranvías de Valparaíso de Lautaro Triviño.
Descarrilamiento de tranvía en Valparaíso. Fotografía publicada en el website Tranvías de Valparaíso de Lautaro Triviño.

En 1930 Valparaíso tuvo su mejor infraestructura tranviaria. Esta ciudad ha visto tranvías de muchos tipos: alemanes, norteamericanos, belgas, de uno y dos pisos, además que muchos sufrieron modificaciones, siendo por ello, únicos en su forma. 

Finalmente, dejaron de circular el 30 de diciembre de 1952.

martes, 27 de abril de 2010

Barcelona en tranvía: una espectacular cinta de 1908

Esta es una joya histórica: se trata de una película filmada en el año 1908 desde el balcón de un tranvía. Con un poco más de 7 minutos, la cinta nos muestra las principales vías de Barcelona en aquella época, su gente, sus casas, sus vehículos, etc.

El catalán Ricardo de Baño es el cineasta que rodó esta película de su ciudad natal a sus escasos 23 años. La cinta es de muy buena calidad y carece de los movimientos bruscos que descubre a  los aprendices y es que este muchacho ya tenía en su haber decenas de películas desde 1904, cuando empezó su filmografía. 

Las imágenes me trasladan al pasado de mi querida Lima y sólo pensar que se pudo captar la ciudad viva en esos tiempos, es algo que me emociona. Imagino lo sorprendidos que deben estar los catalanes al apreciar esta cinta, comparar las realidades, casas que aún perduran,  remodelaciones de las calles y sobretodo que se observa una ciudad mucho más contenta ante el paso del tranvía, ¿eran más felices en ese tiempo?, sin tanto crecimiento económico ¿hubo mayor bienestar?.

Con una velocidad que no superaba los 30 kms, encontramos a este tranvía catalán de la línea 22 que observa impávido, como a pocos metros de él juegan los niños retándolo, personas adultas que cruzan intespestivamente, automóviles que le ganan el paso y hasta carretas que lo obligan a bajar la velocidad. Es fácil sospechar que con tanta gente cruzando los rieles, se produjeran accidentes al igual que en Lima, la mayoría como "vemos" por imprudencia, y este justamente es el tema que define este blog: niños juguetones con riesgo de ser atropellados, accidentes con carretas, imprudencia de automóviles, accidentes con peatones apurados, entre otros.

Hoy nos parece una antiguedad pero el video es un símbolo del modernismo en aquella época. Sin duda es una obra de arte, digna de admirar una y otra vez.


sábado, 10 de abril de 2010

Santiago estrenó los carros eléctricos en 1900

Santiago de Chile
TRANVÍAS Y ACCIDENTES

En el año 1900 se instalaron los primeros tranvías eléctricos en Santiago de Chile que eran alimentados por la fuerza eléctrica de la planta térmica Mapocho. El 31 de marzo de 1900 se probó el primer tranvía, abarcando su viaje tan sólo una cuadra, como lo apunta Armando de Ramón:

Se trataba de un carro pintado de azul con ribetes dorados; provistos de imperial o segundo piso, tenía un largo de ocho metros y capacidad para treinta y seis personas. Contaba también con una palanca y una campana de bronce mientras en sus costados se había estampado la marca de la ciudad: Mapocho.
[...]
Sin embargo la corta travesía que por la calle San Pablo ensayaba el moderno tranvía se vio dificultada por inconvenientes. Pese a ir manejado por dos ingenieros alemanes, los cables del teléfono colocados muy bajos, impidieron realmente que el carro pudiera ir más lejos. 
[...]
Todos estos tropiezos causaron cierta alarma en el público quien comenzó a temer los peligros de la electricidad. Por ello el Municipio pidió a la empresa que colocara barandas en el imperial de cada tranvía, así como canastillas metálicas en la parte delantera de los mismos. Los bomberos, a su vez, señalaron los graves peligros que se presentarían si el trolley y los cables eléctricos entraban en contacto con las bombas, grifos, escaleras y otros artefactos que ellos usaban con motivo de los incendios.
En setiembre de 1900 corrió el primer tranvía público santiaguino ante la admiración del público, sin embargo poco tiempo después empezaron las críticas al nuevo sistema, desde el ruido que producían, la frecuencia de las salidas y su peligrosidad. Al respecto Aguirre y Castillo anota: 
 "En los años siguientes los accidentes eran un asunto cotidiano, que carecía del celo que ponían las autoridades en otros aspectos urbanos:
“A la larguísima lista de accidentes causados por los famosos tranvías de la Chilian Electric Trainway and Light Co., tenemos que agregar el ocurrido ayer en Delicias esquina Nataniel. El carro Nº 2 de la línea Bascuñan Guerrero atropelló a la señora Margarita Vargas v. de Inostroza, que llevaba en sus brazos al niñito Raúl Pinilla, de 13 días de edad. La desgraciada mujer resultó con serias contusiones en el cuerpo y su estado seguía anoche grave. La pobre criatura resultó con ambas piernas amputadas, a cuya causa falleció a las pocas horas del accidente”. El Diario Ilustrado, 30 de julio de 1910.
A pesar de los problemas, el servicio de tranvías se amplió a otros puntos de la ciudad, así en 1903 existían 275 carros eléctricos y en 1917 Santiago de Chile contaba con un parque de 958 tranvías y góndolas de servicio público. En 1957 con la competencia de otros medios de transporte, dejaron de circular definitivamente.

Tranvía en Santiago de Chile. 

lunes, 5 de abril de 2010

Funerarias eléctricas en Cuba

Cuba, La Habana

"FUNERARIAS ELÉCTRICAS"

Es así como llamaban los cubanos a los tranvías eléctricos cuando éstos empezaron a funcionar allá por el año 1901, debido a los accidentes que causaban.

El cubano Rafael Pérez González en el Foro de Estudios Sociales "Marta Abreu", escribe el post "Los tranvías en Cuba" donde cuenta la mala fama de los carros eléctricos en 1901:

Cuenta Roig de Leuhsenring, que: "al comprar, en 1901, un sindicato americano, los tranvías y ferrocarriles suburbanos, recibiendo al efecto del Gobierno una licencia para reconstruir y electrificar las líneas existentes y construir nuevas, el tranvía fue acogido por el pueblo con cierta hostilidad, que pronto se convirtió en burla y choteo criollo, hasta su aceptación definitiva".

Los accidentes, que se sucedían con frecuencia, dieron motivo para que los carros eléctricos fueran bautizados por la población con el mote de: "funerarias eléctricas" y por sus dos antenas o troles se les denominó: "la langosta". El primer tranvía eléctrico de la capital, construido en los Estados Unidos circuló, el 22 de marzo de 1901, hasta el elitista barrio del Vedado.

 Imagen de un tranvía en Cuba. Tomado del post "Los Tranvías en Cuba"

También el periodista Deny Extremera San Martín, en su blog HavanaCuba-deep comenta que con la llegada del siglo XX, a pesar de que el carro eléctrico era un símbolo del progreso, la gente se mostraba desconfiada, aunque al final, este medio de transporte se impuso. Con relación a los tranvías y los accidentes dice:

Pero la mayoría vino, en todas las localidades, de Estados Unidos, muchas veces de uso. Aquel modo de transporte cambió la fisonomía de las ciudades con los rieles y el alambrado suspendido, los chuchos y los troles o antenas.

Por este último rasgo se les llamó “langostas”, aunque más expresivo fue el mote de “funerarias eléctricas”.

Más o menos cómodos, como una alternativa de peso al movimiento de personas en las ciudades, de cuyo folclor llegaron a ser parte importante, los tranvías fueron diezmados al paso de los años por el deterioro, negligencias, accidentes, oscuras tramas comerciales y otros sucesos.

Al respecto, vale leer lo que escribía Nicolás Guillén en 1950:
“El tendido de alambres para los trollies ha cedido bajo la acción demoledora de los años y ya no hay viaje sin accidente. Los cables caen a diario, enroscados sobre la calle como finas serpientes, y durante horas y horas permanece el tránsito paralizado en medio de las cuchufletas e ironías de quienes ante el humillante espectáculo aún se muestran con ánimo de reír”.

Todavía quedan memorias de accidentes. Choques, atropellamientos (algunos muchachos se enganchaban para descansar del pedaleo de sus bicicletas) y los troles zafados de los cables, alqo que muchos conductores resolvían o intentaban resolver estirándose desde sus puestos y que, en ocasiones, era causado por “mataperros” que se divertían a costa de los destartalados carros.
  Tranvía eléctrico circulando en Cuba en los primeros años del siglo XX. Postal posteada en HavanaCuba-deep

miércoles, 24 de marzo de 2010

Accidente en Inglaterra, Isla Thanet (1905)

Inglaterra, Isla Thanet

El 26 de mayo de 1905 en la isla de Thanet, se registró un terrible accidente de tranvía. El carro eléctrico Nº 47 chocó contra una tienda. La hija del dueño del establecimiento, el maquinista y el conductor del tranvía quedaron gravemente heridos.

La isla de Thanet está situada en Inglaterra, en el condado de Kent y es conocida como el “Jardín de Inglaterra”. Las ciudades principales son Ramsgate, Margate y Broadstairs.

Más detalles y fotos de esta noticia en el blog Thanetonline.


Imágenes tomadas de http://thanetonline.blogspot.com/2008/03/terrible-tram-accident-at-junction-of.html